¿Por qué buscamos a Cristo?
Cuando fueron a atrapar a Cristo, según cuenta el Evangelio de Juan, me refiero a ese momento en el huerto de Getsemaní, Cristo se adelantó e hizo esta pregunta: ¿a quién buscáis? Y ellos le respondieron: a Jesús de Nazaret.
Estoy recordando ese pasaje porque siempre me han impactado aquellos textos en los que se muestra gente que busca a Cristo. Por ejemplo, el Evangelio de hoy, tomado del capítulo noveno de Lucas, nos habla de cómo Herodes estaba buscando encontrarse con Cristo, quería tenerlo cerca. Él también lo estaba buscando.
Nuevamente en el Evangelio de Juan, tenemos otro pasaje, hacia el comienzo de ese Evangelio, cuando algunos de los discípulos de Juan, Juan el Bautista, entre ellos estaba Andrés el Apóstol, se fueron caminando detrás de Jesús, básicamente porque Juan el Bautista dijo: ese es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Y entonces estos que eran discípulos de Juan Bautista se fueron detrás de Jesús.
Y entonces Jesús les pregunta: ¿qué están buscando? Esas preguntas de Cristo, ¿a quién estás buscando? ¿qué estás buscando? Esas preguntas son muy profundas y son preguntas que lo invitan a uno de verdad a pensar las cosas en serio. ¿A quién estoy buscando? ¿Qué estoy buscando? Todavía más, ¿por qué estoy buscando lo que estoy buscando? Son preguntas muy útiles, ¿qué estoy buscando?
¡Impresionante!
Herodes estaba buscando a Jesús. Esa tendría que ser una buena noticia, ¿no? Un hombre corrupto, cruel, vano, injusto, superficial. Un hombre al que le alcanzó su cuota de injusticia y de crueldad como para matar, decapitando a uno de los más grandes profetas de todos los tiempos, a Juan el Bautista precisamente. Que ese hombre esté queriendo encontrarse con Jesús, eso tendría que ser una maravillosa noticia. Y de esa noticia nos habla el Evangelio de Lucas.
Oye, ¿qué viene? Herodes quiere encontrarse con Jesús. Es lo mejor que hemos oído hoy. Herodes quiere encontrarse con Jesús.
Pero es que después de la pregunta, ¿a quién buscas? Viene esta otra pregunta, ¿para qué? ¿Qué buscas cuando buscas a Jesús? El Evangelio de Lucas nos muestra, varios capítulos después, que sucedió cuando efectivamente Herodes estuvo delante de sus ojos, a unos pocos metros estuvo a Jesús. Como quien dice, se le cumplió el deseo. Pero, ¿qué nos comenta el evangelista? Nos cuenta que Herodes estaba esperando que Jesús hiciera algo raro, como un mago, como un bufón, como un personaje exótico, de esos que causan breve admiración y que nos hacen exclamar, ¡oh! Eso era lo que quería Herodes.
En el lenguaje de las redes sociales, Herodes quería una dosis de dopamina. ¿Te acuerdas de cuando uno está, por ejemplo, en redes sociales y uno se encuentra con un video de algo asombroso o muy chistoso y uno dice, ¡oh! Eso era lo que quería Herodes. Para Herodes, Jesús era una pequeña dosis de dopamina.
Una pequeña dosis de dopamina, es decir, una especie de estímulo cerebral frente a algo que es curioso. Jesús, el personaje curioso. Oye, qué curioso es ese Jesús. Yo lo vi y vieras cómo hace cosas y hace que aparezcan y que desaparezcan y es curioso. Eso era lo que quería Herodes. Estaba buscando solo un personaje curioso.
Otros buscan a Jesús como una especie de parche en su vida. Qué simpático, qué simpático encontrarme con Jesús y que ese Jesús, pues, me solucione un problema que yo tengo. Pero después de que me arregle mi problema, adiós, Jesús.
A mí me impacta cuando sucedió un accidente que todo indica que fue, pues, un suicidio de un copiloto de la aerolínea German Wings. Esto fue hace años. Este copiloto decidió estrellar la nave que estaba repleta de pasajeros y las grabaciones de los gritos de angustia de aquellas personas, pues son algo desgarrador.
Y la palabra que más se repite, cuando ya era evidente que se iban a estrellar, lo que más se repite es el nombre de Dios. En todas las lenguas, ya fuera francés, alemán, inglés, español, todos llamaban a Dios en aquel momento. Sí, en momentos de angustia nos acordamos de Dios.
Pero, ¿qué es Dios en tu vida?
¿Es solamente un parche para el momento de angustia?
¿O es un personaje curioso?
¿O es una especie de pensador interesante o reformador social?
Te dejo esa pregunta. ¿Estás buscando a Cristo? Dime que sí. Y ahora respóndeme, ¿por qué lo estás buscando? ¿Qué buscas en ese Cristo? Porque Él también te busca a ti.
San Pablo dice: yo estoy persiguiéndolo porque Él ya me alcanzó (Esto está en los Filipenses). Estoy persiguiéndolo, estoy buscándolo. Y eso decía Pablo, que tenía una experiencia impresionante del amor de Cristo. Pero Pablo decía: yo estoy buscándolo, yo estoy persiguiéndolo, estoy persiguiéndolo, porque Él me encontró. Así que, tarea, vamos a dejarnos encontrar por Cristo y vamos a buscarlo, pero vamos a buscarlo por el motivo correcto.
Porque Él es el Señor. Porque Él es el Hijo de Dios. Porque Él es el único que puede darnos nueva vida. La gloria para Él.
Amén