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Vida Catòlica mayo 28, 2023

Hoy se conmemora al Beato Luis Biragui

El 2 de noviembre de 1801, vio la luz en Vignate, una localidad cerca de Milán, Italia, un hombre notable llamado Luis Biraghi, quien nació en una familia de ocho hijos, siendo él el quinto, y sus padres eran Francesco Biraghi y Maria Fina. Poco después de su nacimiento, la familia se mudó a Cernusco sul Naviglio, un pueblo cercano.

Cuando Luis tenía doce años, ingresó al seminario menor de Castello sopra Lecco, donde comenzó sus estudios para convertirse en sacerdote. Posteriormente, continuó su formación en los seminarios mayores de Monza y Milán. El 28 de mayo de 1825, en la catedral de Milán, recibió la ordenación sacerdotal.

Inmediatamente después de su ordenación, fue asignado como profesor en los seminarios de Castello sopra Lecco, Séveso y Monza. En 1833, fue nombrado director espiritual del seminario mayor de Milán.

En 1848, debido a los acontecimientos políticos que se desarrollaron en Italia durante esos años, particularmente en Lombardía y Venecia, fue destituido de su cargo por las autoridades austriacas en 1850. Regresó a la enseñanza en 1855 y fue designado doctor y, a partir de 1864, viceprefecto de la prestigiosa Biblioteca Ambrosiana. Además, recibió el título de canónigo honorario de la basílica de San Ambrosio. En 1873, el papa Pío IX lo nombró prelado doméstico de Su Santidad, mostrando así su aprecio por él.

El papa Pío IX tenía una gran estima por Mons. Biraghi y en 1862 le envió una carta personal, solicitando su intervención como mediador y pacificador entre el clero milanés, que en ese momento se encontraba dividido en dos facciones: aquellos que apoyaban la nueva unidad nacional italiana y los que defendían el poder temporal de los Papas.

Mons. Biraghi era reconocido por su amplia cultura y profunda vida espiritual. Tenía un gran interés en la patrología y la arqueología.

Precisamente, su conocimiento y admiración por la antigüedad cristiana, así como su devoción por San Ambrosio, lo llevaron a fundar el instituto de las Religiosas de Santa Marcelina. Su objetivo era revitalizar el ideal de la virginidad consagrada que era característico de la Iglesia primitiva, mientras se dedicaba simultáneamente a la educación de las jóvenes. Santa Marcelina, hermana mayor de San Ambrosio, recibió el velo de las vírgenes consagradas de manos del Papa Liberio en la Navidad del año 353 y colaboró estrechamente con su hermano obispo en Milán.

Mons. Biraghi estableció el instituto en 1838 en Cernusco sul Naviglio, contando con la colaboración de la madre Marina Videmari (1812-1891), quien se convirtió en la primera superiora y continuó la obra después del fallecimiento del fundador. Con el tiempo, se abrieron otras casas, incluyendo colegios y escuelas en diversas ciudades.

Una vez liberado de responsabilidades pastorales directas, Mons. Biraghi dedicó todas sus energías, hasta el final de su vida, a la formación espiritual de las religiosas y a la organización de la nueva congregación.

El 11 de agosto de 1879, a los setenta y ocho años, Mons. Biraghi falleció en Milán. Sus restos descansan en el panteón familiar en Cernusco sul Naviglio. En 1951, fueron trasladados a la capilla de la casa madre de las Religiosas de Santa Marcelina, ubicada en la misma localidad.

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