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Vida Catòlica junio 26, 2023

El Papa Francisco pide no desperdiciar el mayor bien: La vida

El Papa Francisco exhortó a los creyentes el domingo 25 de junio a cuestionar sus temores y resaltó la importancia de renunciar a los ídolos de la eficiencia y el consumismo para no malgastar la vida.

Durante el rezo del Ángelus desde la ventana del Palacio Apostólico del Vaticano, el Sumo Pontífice reflexionó sobre el Evangelio del día, en el cual Jesús repitió en tres ocasiones a sus discípulos: «No teman» (Mt 10,26.28.31).

En ese sentido, señaló que para Jesús, lo crucial es evitar el derroche del mayor tesoro: la vida. Esa es la única cosa que debería asustarnos.

Luego, el Santo Padre invitó a la reflexión: «Entonces, preguntemos: ¿De qué tengo miedo? ¿De no tener lo que deseo? ¿De no alcanzar las metas impuestas por la sociedad? ¿Del juicio de los demás? ¿O más bien, de no agradar al Señor y de no colocar su Evangelio en primer lugar?».

El Papa afirmó que esto implica renunciar a los ídolos de la eficiencia y el consumismo.

Asimismo, recordó que en la actualidad, se desprecia la vida de las personas y mencionó a los más desfavorecidos, que con frecuencia son tratados como desechos y objetos no deseados.

El Sumo Pontífice afirmó que mantenerse fieles a lo que realmente importa es costoso. Implica nadar contracorriente, liberarse de los condicionamientos del pensamiento común y ser despreciado por aquellos que siguen la corriente dominante.

Por otro lado, durante su predicación, explicó que Jesús habló de las persecuciones que sus discípulos sufrirían a causa del Evangelio. Aunque esto parezca paradójico, ya que el anuncio del Reino de Dios es un mensaje de paz y justicia basado en la caridad fraternal y el perdón, encuentra oposición, violencia y persecución.

A pesar de esto, el Papa instó a no tener miedo, no porque todo vaya bien en el mundo, sino porque somos preciosos para el Padre y nada de lo bueno se perderá. Por tanto, nos exhortó a no permitir que el miedo nos detenga.

Luego indicó que el verdadero temor que debemos tener es desperdiciar nuestra propia vida. Utilizó la imagen del Valle Gehenna, el gran basurero de la ciudad de Jerusalén, como una metáfora de esto.

Insistió en que los fieles no deben tener tanto miedo a sufrir incomprensiones y críticas, a perder prestigio y beneficios económicos por ser fieles al Evangelio. En cambio, el verdadero temor debe ser desperdiciar la existencia persiguiendo cosas de poco valor que no dan sentido a la vida.

El Papa recordó que incluso hoy en día, aquellos que no siguen ciertos modelos de moda pueden ser objeto de burlas o discriminación, aunque estos modelos a menudo priorizan realidades de menor importancia, como las cosas en lugar de las personas, el rendimiento en lugar de las relaciones.

El Sumo Pontífice también pensó en los padres, quienes necesitan trabajar para mantener a sus familias pero no pueden vivir solo para el trabajo, ya que necesitan tiempo para estar con sus hijos.

Además, mencionó a los sacerdotes y religiosas, quienes deben cumplir con su servicio pero sin olvidar dedicar tiempo para estar con Jesús, ya que de lo contrario caerían en la mundanidad espiritual y perderían el sentido de lo que son.

También dirigió su atención a los jóvenes, quienes tienen numerosos compromisos y pasiones, como la escuela, el deporte, diferentes intereses, los teléfonos móviles y las redes sociales. Sin embargo, necesitan encontrarse con personas y perseguir grandes sueños, evitando perder el tiempo en cosas pasajeras que no dejan un impacto duradero.

El Papa Francisco concluyó pidiendo la ayuda de María, la Madre Sabia Virgen, para ser sabios y valientes en las decisiones que tomamos.

Fuente: aciprensa

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