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Vida Catòlica junio 28, 2023

El Papa Francisco advierte que no hay santidad sin servicio a los pobres y marginados

En la Audiencia General de este miércoles, el Papa Francisco declaró que los pobres y marginados desempeñan un papel protagonista en el camino de la santidad, que es el camino cristiano. Según el Santo Padre, una persona no puede avanzar en la santidad si no dedica tiempo a los menos privilegiados.

En la Plaza de San Pedro del Vaticano, el Papa presidió la Audiencia General el miércoles 28 de junio. Durante este evento, reflexionó sobre el testimonio de Santa María MacKillop, quien dedicó su vida a educar a los pobres de Australia.

El Papa dirigió su catequesis a los peregrinos de diferentes partes del mundo y centró su atención en Oceanía, el continente de origen de esta santa. Hizo hincapié en que la fe en Cristo, llevada a esas tierras por muchos emigrantes europeos, tuvo un impacto significativo y produjo frutos abundantes.

Santa María MacKillop, una religiosa excepcional y fundadora de las Hermanas de San José del Sagrado Corazón, se dedicó a la formación intelectual y religiosa de los pobres en las zonas rurales de Australia.

El Papa resaltó que desde temprana edad, Santa María MacKillop sintió el llamado de Dios para servirle y testimoniarlo, no solo con palabras, sino a través de una vida transformada por la presencia divina.

La santa consideraba que la educación de los jóvenes, especialmente la educación católica, era la mejor forma de cumplir con ese llamado. Por lo tanto, fundó numerosas escuelas, especialmente para los menos privilegiados y marginados de Australia.

El Papa aclaró que en el camino hacia la santidad, que es el camino cristiano, los pobres y los marginados juegan un papel principal. No se puede avanzar hacia la santidad sin dedicarse a ellos de alguna manera.

El Papa enfatizó que la atención a los pobres y necesitados es fundamental para la santidad y destacó que María MacKillop fue más allá, yendo a lugares a los que otros no querían o no podían ir.

En 1866, la santa australiana abrió la primera escuela en un pequeño suburbio del sur de Australia. Posteriormente, ella y sus hermanas fundaron muchas más escuelas en comunidades rurales de Australia y Nueva Zelanda. Su celo apostólico multiplicó estas obras.

Según el Papa Francisco, el propósito de la educación no es simplemente llenar la mente de ideas, sino acompañar y alentar a los alumnos en su crecimiento humano y espiritual. La amistad con Jesús Resucitado, según el Papa, ensancha el corazón y hace que la vida sea más humana.

El Papa destacó la gran fe de Santa María MacKillop en la Providencia divina. Ella confiaba en que Dios proveería en todas las situaciones y nunca se rindió, incluso cuando enfrentó oposición y rechazo.

El Papa Francisco pidió que el ejemplo misionero de Santa María MacKillop inspire a todos a ser fermento del Evangelio en sociedades en constante transformación.

Durante los saludos a los peregrinos, el Papa expresó su gratitud por el apoyo en oración que sintió durante su estancia en el hospital y en su ministerio apostólico.

El Papa mencionó la beatificación de la Madre Elisa Martínez en el Santuario de Santa María de Leuca y solicitó un aplauso para la nueva beata.

Además, recordó que al día siguiente, el 29 de junio, se celebrará la solemnidad de los santos Pedro y Pablo, y pidió la intercesión de estos dos apóstoles para el pueblo ucraniano, que atraviesa momentos de sufrimiento.

Cabe destacar que esta fue la última Audiencia General hasta el 9 de agosto, cuando el Papa Francisco retomará su agenda habitual después de un período de descanso.

Fuente: aciprensa

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