Skip to main content
Vida Catòlica julio 11, 2024

Datos importantes sobre la medalla y la cruz de San Benito


La Medalla de San Benito, también conocida como la Cruz de San Benito, es un objeto religioso que lleva la imagen de San Benito de Nursia y una serie de símbolos y oraciones relacionadas con él. Esta medalla es una de las medallas católicas más populares y veneradas.

La Medalla de San Benito cuenta con una serie de elementos y símbolos que representan la fe y la protección contra el mal. Estos elementos incluyen:

  1. La imagen de San Benito: Por lo general, la medalla muestra la imagen de San Benito de Nursia, ya sea en relieve o en una representación impresa.
  2. La cruz de San Benito: En la parte frontal de la medalla se encuentra una cruz latina. En cada una de las cuatro esquinas de la cruz se encuentran las letras C S P B, que son las iniciales de las palabras latinas «Crux Sancti Patris Benedicti» que significa «Cruz del Santo Padre Benito». También hay una inscripción en latín alrededor de la cruz que dice «Eius in obitu nostro praesentia muniamur» que significa «Que en nuestra hora de muerte seamos protegidos por su presencia».
  3. La corona de espinas: En la parte superior de la cruz se encuentra una corona de espinas, que representa el sufrimiento y sacrificio de Jesucristo.
  4. Las iniciales V R S N S M V: Estas letras representan la frase en latín «Vade Retro Satana, Nunquam Suade Mihi Vana», que significa «Aléjate, Satanás, nunca me aconsejes cosas vanas». Estas palabras son una oración de protección contra el mal y se atribuyen a un episodio en el que San Benito rechazó las tentaciones del diablo.
  5. La copa y la serpiente: En la parte posterior de la medalla se encuentran una copa y una serpiente. Estos elementos están relacionados con un episodio de la vida de San Benito en el que se le intentó envenenar con vino envenenado, pero cuando hizo la señal de la cruz sobre la copa, esta se rompió y la serpiente salió de ella.

La Medalla de San Benito se considera un sacramental, es decir, un objeto bendecido que se utiliza como una forma de pedir la intercesión y protección de San Benito contra el mal. Se cree que la medalla tiene poderes espirituales y se utiliza para proteger contra enfermedades, peligros y tentaciones. Además, se le atribuyen varios otros beneficios espirituales y físicos, como la protección contra el demonio, la liberación de influencias negativas y la obtención de bendiciones especiales.

Es común que los fieles católicos lleven la Medalla de San Benito como un objeto devocional, ya sea en forma de joyería, como una pulsera o un collar, o como una medalla en un llavero o en otro objeto. También se coloca en hogares, automóviles y otros lugares como una forma de protección y bendición.

La medalla debe ser bendecida por un sacerdote con esta oración especial 

—Nuestra ayuda nos viene del Señor.

—Que hizo el cielo y la tierra.

—Te ordeno, espíritu del mal, que abandones esta medalla, en el nombre de Dios Padre Omnipotente, que hizo el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos se contiene.

Que desaparezcan y se alejen de esta medalla toda la fuerza del adversario, todo el poder del diablo, todos los ataques e ilusiones de satanás, a fin de que todos los que la usaren gocen de la salud de alma y cuerpo.

En el nombre del Padre Omnipotente y de su Hijo, nuestro Señor, y del Espíritu Santo Paráclito, y por la caridad de Jesucristo, que ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos y al mundo por el fuego.

Bendición

-Señor, escucha mi oración.

-Y llegue a Ti mi clamor.

– Oremos:

Dios omnipotente, dador de todos los bienes, te suplicamos humildemente que por la intercesión de nuestro Padre San Benito, infundas tu bendición sobre esta sagrada medalla, a fin de que quien la lleve, dedicándose a las buenas obras, merezca conseguir la salud del alma y del cuerpo, la gracia de la santificación, y todas la indulgencias que se nos otorgan, y que por la ayuda de tu misericordia se esfuerce en evitar las asechanzas y engaños del diablo, y merezca aparecer santo y limpio en tu presencia.

Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor. Amén.

Si te gustó, por favor comparte!

Secciones

Más Leídos

Lecturas del Miércoles de la XV Semana del Tiempo Ordinario


Lectura del libro de Isaías (10,5-7.13-16):

Así dice el Señor: «¡Ay Asur, vara de mi ira, bastón de mi furor! Contra...


Sal 93

R/. El Señor no rechaza a su pueblo Trituran, Señor, a tu pueblo, oprimen a tu...


Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,25-27):

En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque...

Leer todas las lecturas