B. EUGENIO III, PAPA
B. Eugenio III, cuyo nombre de nacimiento era Bernardo Pignatelli, fue el Papa número 167 de la Iglesia Católica Romana. Nació alrededor de 1080 en Pisa, Italia, y murió el 8 de julio de 1153 en Tívoli, Italia. Su pontificado se extendió desde 1145 hasta 1153.
Bernardo Pignatelli provenía de una familia noble y estudió en la famosa escuela de la catedral de Pisa. Luego se trasladó a París, donde estudió teología y se convirtió en profesor. Posteriormente, se unió a la Orden de los Cistercienses y se convirtió en abad del monasterio de San Miguel en Cuxa, Francia.
En 1145, fue elegido Papa y tomó el nombre de Eugenio III. Durante su pontificado, se enfrentó a varios desafíos y conflictos. Uno de los acontecimientos más destacados de su papado fue la Segunda Cruzada, que fue convocada en respuesta a la caída del Reino de Edesa en manos de los musulmanes. Eugenio III apoyó la cruzada y exhortó a los líderes cristianos europeos a unirse en la lucha contra los musulmanes en Tierra Santa.
Sin embargo, la Segunda Cruzada fue en gran medida un fracaso y no logró recuperar los territorios perdidos. Además, durante su pontificado, Eugenio III también tuvo que lidiar con disputas internas dentro de la Iglesia y con el crecimiento de movimientos heréticos.
A pesar de los desafíos, Eugenio III trabajó arduamente para fortalecer la autoridad papal y promovió la reforma de la Iglesia. Durante su pontificado, emitió varias bulas y encíclicas en las que abordaba cuestiones doctrinales y disciplinares.
Eugenio III murió el 8 de julio de 1153 y fue enterrado en la Basílica de San Juan de Letrán en Roma. Aunque su papado no fue uno de los más destacados en la historia de la Iglesia, su contribución a la promoción de la cruzada y los esfuerzos por reformar la Iglesia dejaron un legado significativo.