S. LANDERICO, OBISPO DE PARIS
San Landerico, también conocido como San Landry, fue un santo y obispo de París en el siglo VII. Nació alrededor del año 600 en Flandes, en la región que actualmente es Bélgica, y falleció el 10 de junio del año 661 en París, Francia. Es venerado como santo y patrono de la diócesis de París.
Landerico fue educado en la fe cristiana y se destacó por su piedad y su dedicación a la vida religiosa. Fue ordenado sacerdote y posteriormente consagrado obispo de París en el año 650. Durante su episcopado, se esforzó por promover la evangelización, la educación y el cuidado pastoral de los fieles de su diócesis.
San Landerico se preocupó especialmente por los pobres y los enfermos, y dedicó gran parte de su tiempo y recursos a su atención. Fundó hospitales y albergues para brindar asistencia a los necesitados, y se destacó por su caridad y compasión hacia los más vulnerables.
Además de su labor pastoral, Landerico se preocupó por la reforma eclesiástica y promovió la observancia de la disciplina y la moralidad entre el clero y los fieles. También fue un defensor de la ortodoxia y se opuso a las herejías de su tiempo.
San Landerico es venerado como un santo popular en Francia y especialmente en la diócesis de París. Su fiesta se celebra el 10 de junio. Su figura y su legado perduran en la historia de la Iglesia y su testimonio de fe y caridad continúa inspirando a los fieles en la actualidad.